ECOLOGÍA

4 formas de ser sostenible, o no

  • 21 de Ene, 2020
  • |Redacción - PUERICULTURA Market

Hay cuatro tipos de consumidores ecológicos y, entre todos ellos, los mayores de 50 son los más activos.

Es cierto que cada día oímos más y más noticias sobre la importancia de preservar el medio ambiente y adoptar medidas que, por pequeñas que sean, ayuden de forma colectiva a prevenir algunos de los problemas medioambientales a los que está expuesto el planeta. Sin embargo, hay todavía un gran porcentaje de personas que se “ecorresignan”, que o bien prefieren mirar hacia otro lado o incluso negar que la conciencia ecológica sea necesaria. Así lo recoge un estudio de Kantar Media realizado a lo largo del 2019 y que concluye que hay cuatro tipos de consumidores ecológicos: el ecorresignado (lamentablemente el más habitual en España); el ecoactivo, el ecocreyente y ecoconsiderado.

Sobre el ecorresignado, que engloba el 37 % de los consumidores según datos de Kantar Media de 2019, es aquel que tiene sus propias consideraciones y que utiliza argumentos como “la falta de tiempo, de fondos o energía” para no formar parte del colectivo ecoactivista. Con respecto a esto último, es interesante la siguiente reflexión: “La crisis convirtió al consumidor en un ente racional que tiene muy presente lo que gasta en sus compras; si a eso le añadimos que el escaso número de iniciativas desarrolladas por el sector privado con objeto de reducir el plástico en sus productos tiene un alto impacto en el precio final hace que las motivaciones de compra de este consumidor se reduzca de manera drástica”, explica Gázquez-Abad, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

La reducción del plástico tiene un alto impacto en el precio final de los productos, y tras la crisis, los consumidores son más racionales

Por otro lado, los ecoactivos representan el 16 % de los consumidores globales según el estudio sobre el que hablamos. Es un grupo caracterizado por su constante búsqueda de la reducción de desperdicio de plásticos y los que prefieren optar por la alimentación ecológica, y de forma muy frecuente, y son aquellos que desarrollan estrategias activas para mejorar el medioambiente. Por ejemplo, son aquellos que evitan o reducen su consumo de carne, apenas utilizan envases de plástico y tratan de comprarlo todo en cristal o envases biodegradables. Además, son aquellos que promueven el ecoactivismo en su entorno.

En medio de estos dos grupos se encuentran los ecocreyentes (un 4 % de la población, según el estudio), que son los que se preocupan por el plástico y buscan la reducción de su impacto medioambiental (por ejemplo, usan bolsas de tela en lugar de plástico), pero no tienen una voluntad tan comprometida como los ecoactivos. Y, seguidos de estos se encuentran los ecoconsiderados, que son los que están a caballo entre la conciencia ecológica y a su vez, la omisión del tema. Son quienes no ven el plástico como una amenaza para el planeta, pero saben que hacer algo por el medio ambiente es mejor que nada.

Si quieres compartir...