Son muchos los frentes que tenemos abiertos, muchísimas las ganas y esfuerzo que le estamos poniendo todos los aliados, y un objetivo común: Mejorar la seguridad vial infantil en nuestro país.
Lamentablemente, no estamos encontrando el apoyo necesario para abordar todos los proyectos que tenemos encima de la mesa, e inexplicablemente, no encontramos el necesario apoyo de la administración en nuestra labor.
Últimamente se nos están abriendo, poco a poco, algunos organismos oficiales que tras nuestra insistencia nos han dado voz. Es el caso, por ejemplo, del Parlamento Vasco, las Cortes de Aragón o el Servei Català de Trànsit. Pero tenemos la sensación de luchar muy a contracorriente. Aun así, seguimos en nuestro empeño y nos estamos centrando a través de nuestros Grupos de Trabajo, en la Investigación, la Formación, y la Comunicación, además del Grupo de Trabajo que persigue las relaciones institucionales para conseguir estos apoyos necesarios.
Primero, conseguir la reivindicación ya expresada en la Directiva Europea 77/388/ECC que incluye a los SRI como un ‘essential product’ (producto de primera necesidad), de considerar y acostumbrarnos a entender el Sistema de Retención Infantil (SRI) como un producto esencial. Un sistema prioritario para la seguridad vial infantil.
Posiblemente, uno de los argumentos que se pueden utilizar como motivantes para la compra de SRI de segunda mano, usados o prestados, es el coste de estos productos. Un SRI tiene un coste que, para algunas familias, y más ahora, sin ningún tipo de ayuda para la natalidad, se hace difícil de asumir, priorizando la compra sobre aquellos productos con precios más asequibles, o en el peor de los casos, adquiriendo productos en plataformas online de venta masiva.
Bajar del 21% al 4, 6 u 8% como ya aplican otros países, mejoraría esta situación y haría más asequible, sin diferencia, la adquisición del SRI.
Desde luego, mejorando la calidad de la seguridad infantil. A medida que vaya aumentando la presencia y uso de sillas homologadas bajo el Reglamento ECE R129, el mix de productos de seguridad del mercado se optimizará.
Como quedó patente en el estudio que presentamos en AESVI sobre el ‘Uso de SRI usados o de segunda mano’, las sillas de segunda mano encierran una historia, situación, conservación y prestaciones desconocidas y altamente peligrosas. Aunque aparenten un buen estado, con una marca reconocida o con una recomendación del vendedor muy positiva, comprar una silla de segunda mano se revela, según este estudio, como jugar a la ruleta rusa. Y a vista de los resultados del estudio, a la ruleta rusa con 5 balas en el cargador, ya que 9 de las 10 muestras analizadas no cumplieron con los requisitos mínimos que exige la homologación con la que fueron certificadas en el momento de su venta. Hay múltiples razones y muy diferentes consideraciones las que las hacen poco seguras, o en algunos casos muy peligrosas. Dos de los casos analizados presentaron un comportamiento extremadamente peligroso, que en caso de accidente no hubieran protegido al niño de lesiones importantes.
De momento, prohibiendo la venta en estos portales, hasta que pudiera establecerse un sistema de control o certificación de estas sillas. Aunque en mi opinión, estamos muy lejos de poder establecer sistemas adecuados para realizar este control. Este es un debate no solo nacional, sino de toda la comunidad europea y que bajo el paraguas de Naciones Unidas deberá, necesariamente, ser reflexionado.
Estamos acabando de editar el informe y extraer las conclusiones definitivas. En breve AESVi hará una presentación a los medios, de la misma forma que presentamos el estudio de las sillas de segunda mano. En definitiva, y sin desvelar aún los resultados, se trata de analizar la venta y trazabilidad de SRI en macro plataformas de venta online extranjeras que venden directamente a particulares en nuestro país. Productos que pueden cruzar nuestras fronteras sin, en muchas ocasiones, certificaciones europeas ni controles de las autoridades.
Muy pronto presentaremos los resultados, aunque, y lamentablemente, una vez más, estamos frente a un problema que parece ser muy grave.
Seguir en nuestro empeño para mejorar la calidad de la seguridad infantil en la carretera, intensificar nuestras campañas de formación y seguir empujando y dinamizando nuestros proyectos de investigación. Uno de estos proyectos que capitalizará nuestra atención este año 2024 será, precisamente, el estudio sobre la venta de SRI en plataformas online de importación directa B2C.