Con el objetivo de ayudar a las familias a afrontar la llegada de la alimentación complementaria con mayor seguridad y tranquilidad, Chicco pone el foco en algunas de las principales dudas relacionadas con la alimentación complementaria y la prevención de riesgos durante esta etapa. Así, la dietista materno-infantil, divulgadora y madre de dos hijos, Aroa Arias, junto con Miguel Assal, experto en primeros auxilios y divulgador sanitario, ofrecieron cuatro consejos útiles en un nuevo episodio del podcast, ‘Té con Chicco’.
La prevención es la clave para vivir esta etapa con mayor tranquilidad. Crear un entorno seguro durante las comidas marca la diferencia: supervisar siempre al bebé, asegurarse de que come sentado y con una postura adecuada, y evitar distracciones o situaciones que puedan aumentar el riesgo ayudará a que la alimentación sea una experiencia más segura y agradable para toda la familia.
En este sentido, juega un papel importante el espacio en el que se desarrolla este momento. Así, desde Chicco recomiendan que el bebé esté siempre sentado, evitar objetos peligrosos al alcance de su mano y no ofrecer comida mientras el bebé está en movimiento. En este contexto, contar con soluciones adaptadas a cada fase del crecimiento, como la Trona Meraviglia, diseñada para acompañar la evolución del bebé y equipada con elementos de seguridad como arnés y accesorios específicos para favorecer una correcta sujeción y una postura adecuada, puede ayudar a crear un entorno más cómodo y protegido.
Los expertos señalan que es esencial adaptar el tamaño y la textura de los alimentos a cada etapa del desarrollo y evitar determinados productos que presentan un mayor riesgo en los primeros meses, como alimentos duros, redondos o pegajosos. Por ejemplo, en el caso de una manzana, ofrecerla cruda puede no ser lo más adecuado en las primeras semanas, mientras que preparaciones más blandas, como asada, favorecen que el bebé pueda deshacerla con el paladar y consumirla de una forma segura.
Aunque cualquier alimento puede provocar una reacción alérgica, Aroa Arias indica los 9 alimentos considerados potencialmente alergénicos por ser los que con mayor frecuencia desencadenan alergias alimentarias: frutos secos, cereales con gluten, cacahuete, soja, sésamo, pescado, marisco, huevo y proteína de la leche de vaca.
Reconocer los posibles síntomas de una reacción alérgica es otro de los aspectos clave. Entre las señales de alerta pueden aparecer enrojecimiento alrededor de los labios o en otras zonas del cuerpo, picor, aparición de ronchas o inflamación en labios, párpados, ojos o pómulos. También se debe prestar especial atención a cualquier síntoma que pueda afectar a la respiración o a una inflamación progresiva, ya que podría requerir atención médica urgente.
Uno de los mayores miedos entre madres y padres es qué hacer ante un atragantamiento. Miguel Assal recuerda que el primer paso debe ser avisar a los servicios de emergencia. Mientras llega la asistencia sanitaria, actuar con rapidez y aplicar correctamente las maniobras de primeros auxilios puede resultar clave.
La forma de actuación debe adaptarse al tamaño del bebé y a la capacidad física de la persona que realiza la maniobra. En bebés pequeños, esta puede llevarse a cabo sobre el antebrazo, mientras que, en aquellos de mayor tamaño, puede ser más recomendable utilizar el muslo como superficie de apoyo para garantizar una mayor estabilidad.