La llegada del buen tiempo plantea nuevos retos para el cuidado de la piel de los bebés, más fina, sensible y vulnerable que la de los adultos. La exposición al sol y al calor, así como las picaduras de insectos, pueden afectar especialmente a los más pequeños, por lo que adoptar medidas de protección adecuadas desde sus primeros meses de vida resulta esencial. En este sentido, Chicco comparte las recomendaciones de Gema Magdaleno, matrona y formadora de la marca, con consejos prácticos para que las familias puedan disfrutar del verano con mayor seguridad y tranquilidad.
Cuándo y cómo exponer a los bebés al sol de forma segura
Durante los primeros seis meses de vida se recomienda evitar la exposición directa al sol. A partir de esa edad, los bebés pueden disfrutar del exterior con las precauciones adecuadas, priorizando siempre la sombra y evitando las horas centrales del día, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación solar es más intensa.
Elegir el protector solar adecuado marca la diferencia
A partir de los seis meses se recomienda utilizar protectores solares con filtros minerales o físicos, especialmente formulados para la piel infantil. También es importante comprobar su fecha de caducidad y evitar reutilizar productos de temporadas anteriores si han permanecido abiertos durante mucho tiempo. En este sentido, Chicco cuenta con una gama de protección solar (Crema solar mineral SPF50+ o Spray Solar 360, entre otros) desarrollada para cuidar la delicada piel de los más pequeños durante el verano, incluyendo opciones aptas desde los 0 meses para una protección adaptada desde los primeros días de vida.
Aplicar bien la crema solar es tan importante como elegirla
El protector solar debe aplicarse unos 30 minutos antes de salir de casa y extenderse por todo el cuerpo, prestando atención a zonas como las orejas, el cuello o los pliegues de la piel. Además, es importante renovarlo aproximadamente cada dos horas, ya que el roce de la ropa, el agua o el sudor reducen su eficacia. En este sentido, Gema Magdaleno, destaca como errores más habituales, aplicar el protector solar cuando el bebé ya está expuesto al sol, que no sea adecuado para su edad, no renovarlo con la frecuencia necesaria o confiar únicamente en la crema como medida de protección.
La ropa, los gorros y las gafas también protegen
La crema solar debe complementarse con otras medidas de protección, como son: ropa ligera de fibras naturales o protección para rayos UV, además de gorros y gafas de sol con un filtro adecuado. En el carrito, se recomienda utilizar la capota y sistemas de sombra específicos, evitando cubrirlo completamente con muselinas, ya que pueden aumentar la temperatura en su interior y dificultar la ventilación. Si se opta por poner una sombrilla en el carrito, hay que tener en cuenta que estas no impiden la radiación que rebota desde el suelo, por lo que no son totalmente seguras. Por tanto, es esencial que el bebé permanezca siempre en sombra.
La piel atópica necesita cuidados extra durante el verano
El calor y la exposición solar pueden agravar los síntomas de la dermatitis atópica y otras pieles sensibles. En estos casos, es especialmente importante proteger la piel del sol, mantener una buena hidratación, utilizar tejidos frescos y consultar con el pediatra si aparecen brotes o irritaciones. En algunos niños, los baños en agua de mar también pueden contribuir a aliviar los síntomas.
Los repelentes también tienen edad de uso
Los repelentes de mosquitos no se recomiendan antes de los dos meses de edad, por lo que durante este periodo es preferible recurrir a medidas físicas como mosquiteras o ropa protectora. A partir de entonces, pueden utilizarse productos específicos para niños, aplicándolos únicamente en las zonas expuestas y evitando las manos. Chicco cuenta con diferentes soluciones diseñadas para ayudar a proteger a los más pequeños frente a los insectos durante el verano, como su Spray Refrescante y Protector o el Dispositivo Anti-Mosquitos Portátil, para utilizar fuera de casa. Además, cuando sea necesario utilizar la crema solar y el repelente, hay que tener en cuenta que primero debe aplicarse el protector y esperar entre 15 y 30 minutos antes de utilizar el repelente. De esta forma, el fotoprotector puede fijarse correctamente sobre la piel y mantener toda su eficacia.
Saber identificar cuándo una picadura requiere atención médica
Aunque la mayoría de las picaduras son leves, es importante consultar con un profesional sanitario si aparecen síntomas como una inflamación importante, dolor, fiebre, somnolencia, pérdida de apetito o cambios en el comportamiento habitual del bebé.
El cuidado de la piel continúa después del sol
Tras un día de playa, piscina o exposición al calor, conviene bañar al bebé con agua tibia y un jabón suave para eliminar restos de sal, arena o cloro. Después, se recomienda hidratar y calmar la piel con productos específicos para su edad, como la Leche Corporal Aftersun de Chicco. Preparar bien la mochila con los imprescindibles para el verano y seguir unas medidas de prevención permitirá a las familias disfrutar de los planes de verano con su bebé con mayor seguridad y tranquilidad.