Según las proyecciones publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el pasado mes de junio, en los próximos 15 años España ganaría 4.251.150 habitantes (+8,6%) y superaría los 53,8 millones de personas en 2041. En 2076, las proyecciones apuntan que la población alcanzaría los 53 millones, con un incremento de 3,38 millones de personas respecto a 2026. El progresivo aumento de las defunciones, superior al número de nacimientos durante todo el periodo proyectivo, daría lugar a un saldo vegetativa negativo, aunque el saldo migratorio (positivo en todos los años del periodo proyectivo) provocaría, en balance, un aumento de población. Por su parte, la población nacida en España disminuiría paulatinamente y pasaría de significar el actual 79,8% del total, al 59,6% dentro de 50 años.
En cuanto el número de nacimiento, las proyecciones del INE señalan que comenzarían a aumentar levemente en 2026 y seguiría creciendo hasta 2042. Así, apuntan que entre 2026 y 2040 nacerían en torno a 5,3 millones de niños, una cifra que, sin embargo, sería un 6,2% inferior a la de los 15 años previos.
A partir de 2061, los nacimientos podrían comenzar a aumentar de nuevo, debido a la llegada a las edades de mayor fecundidad de generaciones cada vez más numerosas. Pese a ello, el número de nacimientos siempre estaría por debajo de las defunciones.
El número de nacimientos se proyecta suponiendo que la fecundidad de las mujeres mantenga una leve pero progresiva tendencia al alza. En este sentido, desde el INE apuntan que el número de hijos por mujer sería de 1,16 en 2040, frente al 1,10 de 2024.
La esperanza de vida al nacimiento alcanzaría en 2075 los 87 años en los hombres y los 90 años en las mujeres, lo que supone un incremento de 5,6 y de 3,5 años, respectivamente, respecto a los avalores actuales. Sin embargo, a pesar de esta mayor esperanza de vida, el número de defunciones continuaría creciendo hasta alcanzar su valor máximo en 2064.
Ante el descenso de la natalidad y el aumento de las defunciones, en España habría siempre más defunciones que nacimiento, lo que representa un crecimiento vegetativo negativo durante los próximos 50 años. Este saldo vegetativo alcanzaría el valor más bajo en torno a 2063, y a partir de entonces se iría recuperando levemente.
Crecimiento migratorio
España registró 1.288.562 inmigraciones en 2024, mientras que 662.294 personas abandonaron nuestro país para residir en el extranjero, resultando en un saldo migratorio de 626.268 personas. Para 2026 se proyecta un saldo migratorio similar al de 2024, y a partir de ese año el saldo será ligeramente decreciente, pero siempre positivo.
Esto permitiría conseguir una ganancia neta de población debida a migraciones de 2,7 millones de personas en los cinco primeros años proyectados, y de 6,3 millones hasta 2040. En todo el periodo proyectivo, hasta 2075, la ganancia total sería de 15,5 millones de personas.
La población de entre 20 y 64 años, que actualmente supone el 60,9% del total, pasaría a representar el 54,5% en 2076. Por su parte, el porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 21,1% del total, alcanzaría un máximo del 30,9% en 2076. De mantenerse las tendencias demográficas establecidas, la tasa de dependencia (cociente entre la población menor de 16 años o mayor de 64 años y la población de 16 a 64 años) también alcanzaría un máximo histórico del 73,2% en 2076.
En cuanto a la evolución demográfica en las comunidades autónomas, las proyecciones del INE señalan que, de mantenerse las tendencias demográficas establecidas, se podría observar una evolución dispar en los próximos 15 años, dándose aumentos de población en 13 comunidades y descensos en 4 comunidades. Los mayores incrementos relativos se registrarían en Comunitat Valenciana (16,4%), Illes Balears (16,2%) Y Comunidad de Madrid (14,4%). Por el contrario, los descensos más acusados se darían en Extremadura (-4,5%), Principado de Asturias (-1,6%) y Castilla y León (-1%).
Las Proyecciones de población constituyen una simulación estadística del tamaño y estructura demográfica de la población que residiría en España en los 50 próximos años, y en sus comunidades autónomas y provincias en los próximos 15. Muestran el efecto que tendrían la evolución recientemente observada de la fecundidad, la mortalidad y las migraciones junto con hipótesis sobre su comportamiento futuro. No tienen como objetivo predecir la evolución de la población, sino determinar cómo sería la evolución de la población en el caso de que se cumpliesen los supuestos establecidos. Las principales hipótesis de las proyecciones se han sometido a una consulta en forma de encuesta a demógrafos de toda España para los principales indicadores de referencia (índice coyuntural de fecundidad, edad media a la maternidad, esperanza de vida al nacer y niveles de saldo migratorio).